¿Qué tan inteligente es la Inteligencia Artificial actual?

En muchos casos, se interpreta la Inteligencia Artificial (IA) como la capacidad de las máquinas de pensar por sí mismas y eso lleva a especular con un futuro en el que los ordenadores dominan a la Humanidad. Pero, ¿son tan inteligentes a día de hoy? ¿Qué nivel de inteligencia tienen? ¿Podrán superar en inteligencia a los humanos en el futuro? Vamos a intentar responder a alguna de estas preguntas en este post.
Inteligencia Artificial vs Inteligencia Humana
Hoy en día las máquinas han conseguido ganar al campeón humano del juego de estrategia Go, son capaces de conducir coches de manera autónoma, detectar enfermedades o recrear desde cero la tabla periódica de elementos. Por lo tanto, no parece descabellado pensar que han llegado a desarrollar una inteligencia similar a la de un humano.

Nada más lejos de la realidad, la IA no es equiparable aún a la mente humana. Los modelos de Inteligencia Artificial actuales están pensados para resolver problemas concretos a través del entrenamiento para detectar patrones. En cambio, la mente humana es algo más que la detección de patrones, incluye otros aspectos como la creatividad, inventiva, lenguaje, inteligencia emocional,… Mente Humana 1 – IA 0
Incluso en la detección de patrones, la mente humana es mucho más hábil que la IA actual.
Pongamos el clásico ejemplo de un modelo de Redes Neuronales que detecta si una foto es de un perro o un gato. Para conseguirlo, es necesario entrenar a la máquina con miles o millones de imágenes previamente etiquetadas con la palabra “perro” o “gato” y que, de ese modo, el ordenador aprenda a encontrar características suficientes para diferenciarlos. ¿Cuántas veces necesita ver un perro y un gato un niño de 3 años para diferenciarlos? ¿3 o 4 veces? Mente Humana 2 – IA 0

Los tipos de IA y su nivel de inteligencia
En 1975, durante una ponencia, Allen Newell y Herbert Simon formularon su hipótesis de Sistema de Símbolos Físicos según la cual “todo sistema de símbolos físicos posee los medios necesarios y suficientes para llevar a cabo acciones inteligentes”. La Inteligencia Artificial es el campo científico dedicado a intentar verificar esta hipótesis en el contexto de los ordenadores digitales, es decir, verificar si un ordenador convenientemente programado sería capaz de tener una conducta inteligente de tipo general.
Cuando hablamos de inteligencia de tipo general nos referimos precisamente a que no simplemente sea inteligente para resolver un problema concreto (inteligencia específica) sino que sea de tipo general como la de los humanos.
Cinco años después, el filósofo John Searle publicó un artículo en el que presentó por primera vez los conceptos de Inteligencia Artificial Fuerte e Inteligencia Artificial Débil. La IA Fuerte sería la capacidad de una máquina, no de simular una mente humana, sino de ser tener una mente propia y ser consciente de ello. Según su artículo, Searle defendía que la IA Fuerte es imposible. Por el contrario, la IA débil sería la IA actual, que permite crear modelos que resuelven problemas específicos.

¿Tiene utilidad la IA actual?
Por supuesto que sí. Gracias a los avances en este ámbito la Inteligencia Artificial actual nos permite procesar millones de datos en tiempo récord y poder dar solución a un problema concreto.
Que no sea equiparable a la mente humana, no quiere decir que no pueda ser útil. Gracias a los modelos de Machine Learning o Deep Learning, las empresas pueden tomar mejores decisiones o predecir con mayor precisión eventos como el fallo de una máquina o las necesidades de compra de un cliente.

La Inteligencia Artificial actual nos ayudará a mejorar los procesos productivos, sanitarios, educativos, deportivos y en otros muchos ámbitos. En muchos casos se encargará de realizar ciertos trabajos que hasta ahora hacían humanos, pero nunca sustituirá completamente a las personas en ámbitos como la empresa, la medicina o la educación.
Todavía es necesario demostrar que la IA fuerte (la comparable a la mente humana) es posible, pero en el camino hacia ese objetivo evolucionará proporcionando cada vez más beneficios y capacidad de inteligencia.
Conclusiones
De momento, no hay que preocuparse por el dominio de las máquinas, ni por Skynet.
Es época de disfrutar del momento tecnológico que vivimos, donde la tecnología va por delante de nuestra capacidad para imaginar todos los posibles usos que le podemos dar.
En el otro lado de la balanza, al no ser equiparable a la inteligencia humana, debemos regular nosotros algunas facetas de la IA que no es capaz de resolver aún por si misma, como la ética de sus modelos. De hecho, ya os contamos en este post los problemas éticos que se pueden plantear en un modelo de Machine Learning.
En mi opinión, este es el comienzo de un largo camino que debemos recorrer ilusionados por las infinitas posibilidades que representa y por la velocidad con la que esta tecnología evoluciona. Del mismo modo, debemos ser cautos, ya que las malas praxis en el mundo de la IA pueden llevarnos a un mundo de desconfianza y poca humanidad.
Y vosotros, ¿Qué opináis sobre el asunto de la Inteligencia Artificial? Recordad que podéis dejar vuestros comentarios en este post.






